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DECLARACIÓN DE LA INTERNACIONAL DE RESISTENTES A LA GUERRA (IRG) Y LA RED ANTIMILITARISTA DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE (RAMALC) SOBRE LA INICIATIVA DE RESTABLECER EL SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO EN HONDURAS

El servicio militar obligatorio en Honduras, abolido en 1994, todavía trae dolorosos recuerdos de terribles violaciones de los derechos humanos, como el reclutamiento forzado, las desapariciones forzadas, así como las torturas y muertes de aquellos que se negaron a alistarse o quienes hicieron campaña contra el reclutamiento.
Los jóvenes de Honduras, especialmente los de barrios  empobrecidos, fueron perseguidos en las calles y en el transporte público para ser llevados a cuarteles y obligados a realizar un servicio militar armado. Somos conscientes de que muchos de ellos se oponían y objetaron al servicio militar por sus creencias religiosas, morales o filosóficas, pero se vieron brutalmente privados de su derecho a negarse a ser soldados.
La Internacional de Resistentes a la Guerra y la Red Antimilitarista de América Latina y el Caribe creen firmemente que las iniciativas para restablecer el servicio militar obligatorio, como la más reciente presentada por el Sr. David Chávez, no son un paso en la dirección correcta, si el resultado deseado es disminuir la tasa de criminalidad y evitar que las organizaciones criminales recluten a la juventud de
Honduras, que resultan ser los dos argumentos más frecuentemente utilizados para reintroducir el servicio militar obligatorio. Estos objetivos sólo pueden alcanzarse mediante la aplicación de una cultura de paz y noviolencia en todos los ámbitos de la sociedad, y no mediante una mayor militarización. Lo que necesitan los jóvenes de Honduras son trabajos adecuados para sus necesidades y las de la sociedad, así como trabajos bien remunerados que mejoren su nivel de vida. El servicio militar obligatorio sería sólo otro impulso más para que muchos de ellos huyan del país y hagan que crezcan las dimensiones de la ola migratoria.

Incluso si la iniciativa tuviera éxito, el Gobierno de Honduras tendría que garantizar el derecho a la objeción de conciencia al servicio militar a todos aquellos que se negaran a alistarse. Recordamos al
Gobierno de Honduras y al Sr. Chávez que el derecho a la objeción de conciencia al servicio militar se basa en el artículo 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que garantiza el derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión o creencia. Honduras ha firmado el Pacto y por lo tanto no sólo forma parte de la legislación del país, sino que también que se encuentra por encima del
ordenamiento jurídico interno.
Esto significa que, según el Derecho Internacional, todos los que se oponen al servicio militar tienen derecho a no enlistarse si tienen razones de conciencia. Desconocer el derecho a la objeción de conciencia hace que el reclutamiento forzado sea ilegal y se considere una drástica violación de sus derechos humanos. En ese sentido, quisiéramos invitar al Sr. Chávez a que retire la iniciativa que haría
más daño que bien a Honduras y a su pueblo.
17 de octubre de 2019