Piñera, en el meollo de la estrategia latinoamericana de la derecha

Sebastian Piñera (presidente de Chile) no es incompetente ni llega tarde con las respuestas o soluciones, como le critica el republicanismo gobiernista y opositor en Chile. Es consecuente con una estrategia que la derecha latinoamericana ha ido desarrollando a través de sus prácticas políticas gubernamentales de los últimos tiempos: la idea de adelantar la crisis para administrar la crisis.
La demora de Piñera en atender la agenda social y la humillación hacia los sectores desfavorecidos que ha sido su tratamiento en el ejecutivo y el legislativo,  el abandono policial de los barrios y poblaciones para fomentar el saqueo, la constante violación de los derechos humanos por parte del aparato represivo que justifican respuestas agresivas por parte de la gente que lucha y que construye un relato y vivencia de guerra, todo eso es parte de una forma muy práctica de conducir la situación hacia una crisis económica que tenga como resultado mediático y social la condena y culpabilidad de esa crisis a quienes protestan y se manifiestan y por otro lado, leyes mediante, la capacidad judicial represiva para encarcelar y mostrar mediáticamente como culpables a quienes portan capuchas, protestan, manifiestan o quieren cambiar las cosas.

Lo que vivimos en Latinoamérica es una actualización por la derecha de lo que Naomi Klein describe como “doctrina del shock”. Una doctrina del shock 2.0: ya no se trata de crear una conmoción para hacer reformas estructurales (que ya están hechas): se trata de crear crisis que adelanten la confluencia de las crisis medioambientales, climáticas y económicas y que permitan por un lado detectar, identificar, reprimir, perseguir y ganar información sobre las resistencias a esas crisis (y gobiernos) y al mismo tiempo generar desconfianza y culpabilidad social como generadores de esa crisis sobre las mismas gentes que la resisten.

De algún modo en toda Latinoamérica y el Caribe tenemos ejemplos de esta estrategia, pero Ecuador y Chile son buenos ejemplos para resumir.  Tanto el “paquetazo” de Lenin Moreno como el “alza del metro” de Piñera eran evitables. El primero mediante (como le recomendaron) la conversión del paquetazo en una serie de “paquetitos” menos dañinos y menos concentrados temporalmente. El segundo no necesitaba del eco que le dieron ministros con discursos hirientes y malintencionados hacia los sectores populares o una represión desmedida a unas protestas que en sus primeros días no convocaban más que a un sector muy pero muy pequeño de la población (lxs estudiantes secundarixs) y a las que la combinación de represión y exposición mediática dio imagen y respaldo. El propósito doble de estas iniciativas gubernamentales era, si funcionaban, seguir con la población sometida y acatando. Si fracasaban, provocar el estallido social que les permitiera identificar a los y las recalcitrantes, resistentes y descontentxs con capacidad de acción. De paso, alinear a las policías y fuerzas armadas con la autoridad de turno (tanto Lenin Moreno como Piñera tienen que gestionar herencias progresistas en el ámbito seguridad y defensa).
Lo fundamental para estas estrategias no es lograr una adhesión al neoliberalismo, que ya está instalado, sino lograr una adhesión por nostalgia: generando una crisis económica local de la cual culpar a la oposición en la calle para que el resto de la sociedad, con el gentil auspicio mediático, extrañe, añore, los tiempos neoliberales donde todo era seguro y predecible, aunque no te asegurara ningún porvenir. Una nostalgia creada, a la fuerza, según este relato no por las medidas gubernamentales, sino por la oposición callejera y política hacia ellas.
Instalado eso, la represión selectiva posterior se hará más fácil, consensuada y aceptada. Los mecanismos represivos ejecutados durante las revueltas masivas, se volverán más específicas y afectarán no al conjunto de las protestas sino a quien se designe como sus autores intelectuales o profetas.
No es el único resultado deseable, también está el “empezar de cero”, instalar la sensación de que se está en un nuevo momento histórico social y que el sistema inicia los ajustes necesarios para funcionar mejor gracias a la expresión de las demandas sociales, las que serán interpretadas como un aporte “patriótico” de las masas movilizadas, porque en este relato la gente que protesta será leída como masa.
Así como es otro resultado deseable el empujar, poco a poquito, la línea de la militarización un poco más adelante cada vez, naturalizando tanto la participación de las fuerzas armadas en la represión como dando prerrogativas legales para esta participación, mediante un legislativo sometido a coacción por la manipulación mediática y de inteligencia de la situación: el despliegue de saqueos, permitidos, facilitados y coordinados desde los poderes policiales, militares, carcelarios y de la derecha política y económica, operativizados por funcionarios públicos y bandas delictuales, que desplazaron en el corto plazo a los legítimos saqueos de poblaciones sometidas al estrangulamiento económico del endeudamiento para la sobrevivencia alimentaria.

Esos planes, que buscan reajustar el consenso neoliberal, actualizándolo y reprimiendo las quejas sustantivas y a quienes la encarnan, por suerte se topan contra una crisis de la representación política que desnuda la separación entra la clase política, la república, y los sectores populares, el pueblo.  El pueblo reconoce que es una disputa contra la república, que es una oportunidad de provocar derrotas a las élites que le restituyen autoconfianza y autovaloración. Que puede, el pueblo, salirse del guion y reescribirlo, pasar de una simple actualización del neoliberalismo constitucional, a una solidaridad instituyente politizada desde abajo. He ahí el único efectivo obstáculo a estos planes de la derecha gubernamental y de las élites económicas, culturales, sistémicas: la capacidad de los pueblos de dar vuelta el escenario rompiendo con el mercado de las representaciones políticas, todas ellas, incluida las que se autocalifican de izquierdistas o progresistas.

Pelao Carvallo 6 de diciembre de 2019.
Notas:
Este es un adelanto de un artículo que saldrá en Al Margen, la revista revolucionaria valenciana
y es resultado de muchas conversas en el mundo antimilitarista latinoamericano y del caribe

COLOMBIA- ASESINATOS Y MILITARIZACIÓN EN TERRITORIO INDÍGENA DEL CAUCA. Pronunciamiento

 

La creciente militarización de los territorios que se presenta en el Departamento del Cauca sur-occidente colombiano, en lo corrido del año ha puesto en alto riesgo a las diferentes comunidades que hacen parte de los pueblos ancestrales que lo habitan. Muchas han sido las formas de denuncia que se han hecho desde el CRIC –Consejo Regional Indígena del Cauca- y que han sido ignoradas y omitidas por el gobierno colombiano. Esto ha generado que la situación empeore sin brindar medidas de protección a las autoridades y comunidades que protegen el territorio.

Christian Escobar Mora

Ante esta difícil situación humanitaria, desde la Red Antimilitarista de América Latina y el Caribe, comunicamos que:

  • Apoyamos al CRIC –Consejo Regional Indígena del Cauca- y demás autoridades de los pueblos indígenas a nivel local y nacional en su búsqueda por la armonización y desmilitarización de los territorios; donde quieren imponerse proyectos de extractivismo, narcotráfico, guerra y militarización de la vida. El trabajo de los pueblos y las autoridades ancestrales protege y reivindica el cuidado de la naturaleza y los bienes comunes.

  • Reconocemos a la Guardia Indígena como autoridad que protege y resguarda a las comunidades y el bien común desde una perspectiva de respeto por el territorio, y valoramos su quehacer como cuerpo de paz, no armado, que propende por la protección de la vida de las personas y comunidades.

  • Rechazamos los actos de guerra en contra del pueblo Nasa y demás pueblos ancestrales que habitan en departamento del Cauca. En lo corrido del año 14 personas del pueblo Nasa del norte del Cauca han sido asesinadas. Así mismo rechazamos las amenazas, intimidaciones, persecuciones y hostigamientos en los que se han visto sometidas las comunidades que buscan la paz en su territorio.

  • Rechazamos el asesinato cometido el día de ayer 29 de octubre de 5 comuneros indígenas del Resguardo de Tacueyó (Toribío – Norte del Cauca) que incluyen una autoridad tradicional y cuatro integrantes de la guardia indígena, además de los otros cinco guardias indígenas heridos de gravedad.

  • Consideramos un hecho lamentable la masacre de la Autoridad Neehwesx Cristina Bautista y los Guardias Asdruval Cayapu, Eliodoro Finscue, José Gerardo Soto y James Wilfredo Soto, así como dejaron heridos al autoridad Neehwe’sx Crescencio Peteche y los Guardias José Norman Montano, Matías Montano, Dora Rut Mesa y Rogelio Taquinas. Abrazamos en solidaridad al pueblo Nasa y expresamos nuestro apoyo a las acciones en defensa de la vida que sostienen en los territorios.

  • Rechazamos la actitud negligente del gobierno Colombiano que no ha atendido la situación, pese a ser sido avisado por muchos medios y mecanismos de la dura situación de seguridad, creemos que esta actitud de omisión del gobierno agrava la crisis humanitaria de las comunidades.

  • Reivindicamos el trabajo por la paz y reconocemos el esfuerzo que desde los diferentes pueblos ancestrales se hace día a día por la defensa del territorio en el departamento del Cauca, y hacemos un llamado a las autoridades estatales para que de suma urgencia atiendan esta crisis humanitaria a la cual está siendo sometida la población en el departamento.

RAMALC, 30 de octubre de 2019

Ver también: Pronunciamiento aclaratorio de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca

 

 

Chile: Declaración tipo de objeción de conciencia

(lugar y fecha )

Señores

Instituto Nacional de Derechos Humanos

Intendente Regional (o Gobenador Provincial)

Presidencia de la República

Ministerio de Defensa

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Presentes

De mi consideración:

Yo, ____________________ , Cédula de Identidad Nº ___________, nacido el __ de ___________ de ____, me declaro objetor(a) de conciencia al servicio militar obligatorio (SMO), negando mi participación a dicha institución en tanto el servicio militar constituye una amenaza a mi integridad moral dado que el tipo de formación y los métodos del SMO atentan contra lo que dicta mi conciencia. Mi opción por una cultura de la paz, la igualdad y la no discriminación son incompatibles con una institución profundamente guerrerista, antidemocrática, jerárquica y discriminatoria, usada para la guerra interna y externa. No creo en la guerra como método de resolución de conflictos, ni menos en mirar a los seres humanos distintos de mí como enemigos o inferiores, como se considera en las instituciones militares a los extranjeros y a las mujeres e incluso a los y las ciudadanas del país. El servicio militar obligatorio, dependiente de las Fuerzas Armadas, niega al individuo y la responsabilidad individual, pues las órdenes de los superiores son incuestionables, contradiciendo de esa manera el carácter democrático que la República de Chile se ha dado desde la Independencia. Siendo, como soy, profundamente antimilitarista, igualitario, racionalista, humanista, cosmopolita y tolerante, el militarismo, la discriminación, el irracionalismo, el ignorantismo, chauvinismo e intolerancia que se enseñan, fomentan y sostienen en el SMO me son abominables y merecen mi mayor repudio, por incompatibles con la conciencia que me he dado y sostenido para mí y con los valores en los que he sido criado y educado. Por idénticas razones me declaro fuera del sistema de reserva nacional. Seguir leyendo Chile: Declaración tipo de objeción de conciencia

Declaración Ramalc (Red Antimilitarista de América Latina y el Caribe) sobre la protesta social en Chile

Las alzas sostenidas en el costo de la vida de la gente que viven en Chile provocaron la muy justa protesta de esos pueblos, desde hace ya más de una semana. La intensidad de esas protestas fue aumentando, mayoritariamente en el marco de la noviolencia y la acción directa. La respuesta del gobierno chileno fue siempre represiva por una parte y, por otra parte, construyendo la militarización de la represión mediante medidas que exacerbaron el conflicto, tal como la decisión de cerrar dos líneas del Metro de Santiago el día viernes 18 recién pasado, en pleno horario laboral. Esto provocó la indignación masiva de la población santiaguina y que se sumara activamente a la protesta, apoyando a lxs estudiantes secundarixs, quienes la habían iniciado.

Ante esta situación desde la Red Antimilitarista de América Latina y el Caribe, decimos que Seguir leyendo Declaración Ramalc (Red Antimilitarista de América Latina y el Caribe) sobre la protesta social en Chile

DECLARACIÓN DE LA INTERNACIONAL DE RESISTENTES A LA GUERRA (IRG) Y LA RED ANTIMILITARISTA DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE (RAMALC) SOBRE LA INICIATIVA DE RESTABLECER EL SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO EN HONDURAS

El servicio militar obligatorio en Honduras, abolido en 1994, todavía trae dolorosos recuerdos de terribles violaciones de los derechos humanos, como el reclutamiento forzado, las desapariciones forzadas, así como las torturas y muertes de aquellos que se negaron a alistarse o quienes hicieron campaña contra el reclutamiento.
Los jóvenes de Honduras, especialmente los de barrios  empobrecidos, fueron perseguidos en las calles y en el transporte público para ser llevados a cuarteles y obligados a realizar un servicio militar armado. Somos conscientes de que muchos de ellos se oponían y objetaron al servicio militar por sus creencias religiosas, morales o filosóficas, pero se vieron brutalmente privados de su derecho a negarse a ser soldados.
La Internacional de Resistentes a la Guerra y la Red Antimilitarista de América Latina y el Caribe creen firmemente que las iniciativas para restablecer el servicio militar obligatorio, como la más reciente presentada por el Sr. David Chávez, no son un paso en la dirección correcta, si el resultado deseado es disminuir la tasa de criminalidad y evitar que las organizaciones criminales recluten a la juventud de
Honduras, que resultan ser los dos argumentos más frecuentemente utilizados para reintroducir el servicio militar obligatorio. Estos objetivos sólo pueden alcanzarse mediante la aplicación de una cultura de paz y noviolencia en todos los ámbitos de la sociedad, y no mediante una mayor militarización. Lo que necesitan los jóvenes de Honduras son trabajos adecuados para sus necesidades y las de la sociedad, así como trabajos bien remunerados que mejoren su nivel de vida. El servicio militar obligatorio sería sólo otro impulso más para que muchos de ellos huyan del país y hagan que crezcan las dimensiones de la ola migratoria. Seguir leyendo DECLARACIÓN DE LA INTERNACIONAL DE RESISTENTES A LA GUERRA (IRG) Y LA RED ANTIMILITARISTA DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE (RAMALC) SOBRE LA INICIATIVA DE RESTABLECER EL SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO EN HONDURAS

Apuntes ecuatorianos, observaciones sobre la represión contra la resistencia a los dictados del FMI

Pelao Carvallo

-Colocar militares o exmilitares como Ministros de Defensa solo ayuda a expandir la militarización y a hacer que las soluciones a los conflictos escalen en represión, muerte y pérdida de derechos.

-Hay dos cercos mediáticos: el que impulsa el gobierno con el afán de confundir, dividir, aislar, atemorizar a la gente con el objeto de desmovilizar y derrotar la protesta. El otro es de quienes pretenden instalar un relato heroicista, machista, jovencista, belicista, centrado en la acción de unos pocos que silencia las acciones constantes y permanentes de lxs muchxs. Ojo con lo que trasmitimos porque eso habla de lo que silenciamos. No seamos cómplices del cerco mediático (ejemplos: la poca difusión a la marcha de mujeres en Quito, a la autogestión solidaria para sostener a las comunidades en lucha, la organización de la resistencia y un largo etcétera) Seguir leyendo Apuntes ecuatorianos, observaciones sobre la represión contra la resistencia a los dictados del FMI

FRONTERAS

foto pelao

Los pueblos no conocen fronteras. No tienen. No las hacen. No las necesitan.  Son los Estados, el Poder, el Patriarcado, la Propiedad quienes construyen muros divisorios, plantan fronteras imaginarias en lugares muy reales y concretos y quiebran el continuum que los pueblos hacen sobre la faz del planeta que habitamos.

Las montañas no dividen, al contrario, dan lugar a puertos y pasos para que transiten los pueblos y las personas. Los ríos dan lugar a vados y remansos por donde pasa la gente antes de levantar puentes. Los desiertos están sembrados de oasis que son las postas de los pueblos que los surcan. No hay selva o bosque que no tenga una huella creada por animales anteriores al paso de la humanidad y reforzados por ella. Todo es un camino en el mundo que vivimos y nada, realmente, es un obstáculo o frontera para los pueblos que lo caminan.

Por eso mismo, contra eso mismo, es que los Estados dibujan fronteras imaginarias en mapas imaginarios que debemos aprender de memoria en las escuelas bien concretas a las que nos fuerzan a ir en nuestra infancia, para que el dibujo a colores del mundo imaginario de Estados y fronteras se quede bien instalado en nuestras mentes y tratemos, como población de Estados que también somos, de hacerlos realidad en nuestra forma de relacionarnos con las gentes.
Pues es en la relación con las gentes, relaciones domesticadas por el Estado, la Propiedad y el Patriarcado, donde las fronteras imaginarias intentan hacerse realidad: en el juego de los niños, en la hinchada del club o la selección, en el cantito patriota, en la desconfianza al color de piel que no es del barrio, en la sospecha en el acento que no corresponde a los escuchados en la infancia. Desconfianza, sospecha, temor son las emociones que despliegan los Estados para fortalecer ese egoísmo colectivo que es el amor a las fronteras propias, a lo que hay dentro de ellas y el temor, el odio o la envidia a lo que esté fuera.

Los pueblos transitan y viven en transiciones, históricas y geográficas. Circulan y en esa circulación se renuevan y enmiendan. Como son transiciones largas, de largo aliento, consumadas en muchas generaciones, los Estados aprovechan un momento, un instante de esa parte del colectivo humano que es un pueblo, para instalar en una geografía un Estado, con una centralidad, un congelamiento cultural que sirve para frenar (para explotar) a los pueblos y favorecer a la Propiedad y el Patriarcado.

Los pueblos como no son Estado, sino todo lo contrario (por más que en su faceta “gente”, “población”, “consumidores”, “habitantes” o cualquiera de las que los Estados les intentan inocular en las escuelas y en las pantallas nos quieran convencer que no somos pueblos que caminan) se infiltran por entre las rejas, por sobre los muros, con o sin visas, con o sin permisos, por todas las vías posibles e imposibles, en los lugares a los cuales van por la razón que sea, principalmente la de pervivir, hacer, haber.
En los lugares a los cuales llegan, frente a la represión y explotación que ofrecen los Estados, la Propiedad y el Patriarcado, los pueblos ofrecen hospitalidad, cariño e intercambios de curiosidad.

Las diferencias entre pueblos son motivo de curiosidad y alegría, del reconocimiento afectuoso de la diferencia que es la creatividad de los pueblos que se oponen, en la mejor de las resistencias, al maltrato, discriminación, vulneración, explotación y sometimiento que ofrecen los Estados como el relacionamiento desigual y violento que instalan que se llama “relación de Poder” o Poder, a secas.

Ante quien migra los pueblos dan cariño, protección y ánimo. Ante quien migra los Estados ofrecen policía, aduana y restricciones.
Usted: sea pueblo, sea Estado. Opte.

Pelao Carvallo
21 de julio de 2017

Inspirado no estrictamente en algunas palabras de Agustín García Calvo

Fácil, la violencia es fácil

El sistema que nos somete se basa, se fundamenta y se realiza en la violencia. Con ella construye la dominación a que nos somete y a la que da el popular nombre de poder, porque es muy cool. Violencia es el inicio, método, forma y fin del sistema que nos somete, y de tan sometidas que nos tiene hace que cada cierto tiempo alguien proponga la violencia como una buena forma de responder a la violencia del sistema. Ni es buena ni es respuesta. Es simplemente una reconocimiento y una confirmación.

Tan inherente al sistema es la violencia que quienes han llegado a darse cuenta de esto,  han visto que no hay palabra para llamar a lo que es contrario, opuesto y limitador de la violencia. No es paz, porque la paz es la violencia operando en silencio. No es amor porque el amor es la violencia en las relaciones afectivas. Le han llamado por un nombre que no es un nombre: noviolencia. Es el reconocimiento de lo basto de la violencia en el dominio del mundo y de lo difícil que es no reproducirla.

Salirnos, confrontar la violencia desde una postura antidominación, antisometimiento es difícil. Requiere un “darse cuenta” sombrío y doloroso. Requiere una voluntad social y política realmente revolucionaria, es decir disruptiva, no repetitiva.

Mucho más fácil es tratar de pasar por antisistema nuestro sometimiento reivindicando algún tipo de violencia como rebeldía y revolución, cuando no es más que la demostración de cierto entrenamiento bien realizado y de nuestra incapacidad crítica, autocrítica y creativa respecto al sistema que tiene una metodología de propaganda, manipulación mental y física, publicitaria aceitada en décadas, siglos y milenios a lo largo y ancho del territorio único que tenemos: el paisaje-mundo en el cual nos toca sufrir, vivir y resistir.

De que nuestra resistencia sea vacua, inútil y favorable a la dominación se encarga la violencia, dándonos a la violencia como su propia solución… y con eso redundamos, repetimos, iteramos, no salimos del círculo y nuestro ego queda satisfecho, contento y sometido nuevamente al sistema.

El canto a la violencia es nuestro canto primario, no podría ser de otra manera, y al mismo tiempo es nuestro canto más autodestructivo, limitado y bendecido por las élites que nos gobiernan y se turnan para gobernarnos disfrazadas de gobierno y de su oposición, en todo momento y en todo lugar.

La violencia nos somete. Nuestro recurso a la violencia es el examen de sometimiento que damos cada día y por aprobarlo, dando discursos que lo reivindiquen el sistema te premia dándote un lugar de privilegio en la máquina de la dominación y la violencia. Una máquina redonda, que no para hasta conseguir su objetivo: el fin de toda resistencia a ella, mediante el fin del planeta que la cobija.

Desde los sectores antisistema cada cierto tiempo se reivindica la violencia como revolucionaria, antisistema o al menos como una táctica que se puede usar sin problemas, que es una cosa neutra al servicio de quien quiera y pueda. No existe tal neutralidad en la violencia. Al contrario, es como si una persona enferma de cáncer reivindicara el cáncer como un remedio.

Pelao Carvallo

Junio 2019

 

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15 de mayo. DIA INTERNACIONAL DE LA OBJECIÓN DE CONCIENCIA

ROMPIENDO FILAS en América Latina y el Caribe

La segunda edición de nuestra revista antimilitarista latinoamericana y del Caribe, llega por fin a tus manos tras una larga espera producto de los problemas que surgen en toda iniciativa autogestionada, hecha a voluntad, pulso y ganas.

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 LOGO RAMALC POSITIVO 2019

Cortometraje que recoge las diferentes voces de la Red Antimilitarista de América Latina y el Caribe RAMALC y su visión sobre el militarismo en la región. Grabado en Asunción 2017 y editado en Quito 2019.

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